¿Quiénes Somos?

Nuestra historia

Todo empezó con una pregunta simple: ¿por qué, después de meses probando cremas y esmaltes antifúngicos, tantas personas seguían viendo la misma uña amarillenta en el espejo? La respuesta no estaba en otro bote más de crema, sino en cómo funciona el hongo: vive debajo de la placa de la uña, un sitio al que ni las cremas ni los esmaltes llegan con la constancia suficiente. Por eso llevamos la fototerapia —una tecnología ya usada en el ámbito clínico— a un dispositivo pequeño, portátil y pensado para usarse en casa, en solo 7 minutos al día. Así nace Micoval: de mico (hongo, del griego mykes) y val (valor, eficacia) — un nombre que suena a lo que somos, especialistas en hongos, no una tienda más de electrónica.

Lo que nos hace diferentes

La mayoría de dispositivos antifúngicos que ves en internet son productos genéricos con una etiqueta distinta pegada encima. Nosotros nos centramos en un único problema y lo entendemos a fondo: una tecnología que llega donde las cremas no, pensada para el día a día —sin cita médica ni salas de espera— y acompañada de un plan claro, el Reto de 21 días, para que no dependas de la fuerza de voluntad para ser constante. Preferimos explicarte cómo funciona un hongo de uña y por qué tantos tratamientos fallan, antes que prometerte un milagro: no hablamos de curas garantizadas de la noche a la mañana, la constancia importa y lo decimos claramente.

Nuestro compromiso

Seguimos siendo un equipo pequeño centrado en un solo objetivo: que dejar de esconder las uñas bajo esmalte oscuro o calcetines de más deje de ser necesario. Si tienes dudas antes o después de tu compra, estamos para resolverlas — no para desaparecer en cuanto se completa el pedido.

Descubre Micoval